Maridaje entre Vinos y Quesos

El maridaje entre Vinos y Quesos es una de las armonizaciones más clásicas que existe. Quien nunca hizo en su casa una noche de quesos y vinos no sabe lo que está perdiendo.

Estos productos se producen desde hace más tiempo de lo que podemos imaginar y entre ellos hay tanta afinidad, que a veces pienso que nacieron el uno al otro.

Ambos reciben la influencia del terroir; pasan por etapas de fermentación, maduración y envejecimiento y algunos son elaborados en regiones que reciben las certificaciones de origen y calidad AOC, DO y DOC.

Y para nuestra felicidad, hay tantas opciones de quesos y vinos que nos permiten probar diversas combinaciones y enamorarnos de varias de ellas.

Chablis, Domaine Bernard Defaix, 75cl. Borgo–a/Francia. Chardonnay. Vino...
  • Pescados, Platos con salsas cremosas
  • Borgo-a / Francia
  • 100% Chardonnay
  • 12.50%

En este artículo podrás ver varios grupos de quesos que pueden ser armonizados con vinos de diferentes estilos y que son capaces de complacer a todos.

De los más secos a los más dulces, de los más ligeros a los más encorpados, espumantes, blancos, tintos o fortificados, siempre tendrás un tipo de vino para combinar con tu queso preferido.

Comencemos con las diversas posibilidades de maridaje entre estos dos alimentos tan apreciados.

Reglas Básicas para el perfecto maridaje entre quesos y vinos

Existen unas reglas básicas que pueden servirte como punto de partida para crear una armonización perfecta entre quesos y vinos.

Sin embargo, es importante que conozcas que ambos poseen características propias pero que cambian de acuerdo con el terroir, el productor o el tipo de materia prima que se utilizó en su elaboración.

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta son las preferencias personales de cada uno.

Los quesos más frescos y cremosos combinan con vinos ligeros de mayor acidez.

maridaje entre quesos y vinos

Cuanto más duro el queso, más cuerpo el vino debe tener

Los quesos extremadamente salados, como los azules, hacen un hermoso par con los vinos de licor y de postre. En este caso, el contraste dulce-salado es la armonización más indicada.

Así como los vinos, los quesos se pueden clasificar de varias formas. Los factores más utilizados en la clasificación incluyen: origen de la leche, métodos de producción, contenido de grasa, textura y tiempo de maduración.

Quesos frescos

Los quesos frescos no tienen cáscara, son jugosos y tienen una textura suave al igual que su sabor. Son quesos con menor contenido de grasa y poco calóricos que destacan evidencian el sabor de la leche.

Entre los quesos frescos destacan el Burrata, el Feta, el Mascarpone, el Ricotta y el Mozzarella.

Los quesos frescos madurados poseen una fina corteza cubierta de moho y pueden contener hierbas y condimentos, como por ejemplo el Chèvres o el Saint-Maure de Touraine.

Para maridar este tipo de quesos con los vinos hay que tener en cuenta las características como la frescura y la acidez, para lograr una buena armonización y equilibrio.

Por estas razones los vinos que van mejor con los quesos frescos son los espumosos como el Champagne o el Prosecco; los vinos blancos leves como el Albariño, Chablis, Moscato, Vino verde o Sauvignon Blanc.

Rebajas
Cinzano Asti D.O.C.G. (1 x 0.75 l)
  • Rico aroma de vino revela tonos de acacia en floración, matices de salvia, melocotón, melón, vainilla y flores
  • El sabor del vino es dulce, fragante, suave y persistente
  • Con una suave textura con burbujas delicadas
  • Las uvas se cosechan en un grado de madurez completa

Quesos de Masa Blanda

Los quesos de masa blanda poseen una fina cáscara blanca y suave, son cremosos por dentro. Al paladar presentan sabores más grasosos y levemente salados. Ejemplos de estos quesos son el Brie, el Cottage o el Camembert.

Para esta combinación, lo que vale es el equilibrio entre frescura y acidez de los vinos y quesos. Los taninos moderados de los tintos leves no chocan con la sal presente en los quesos.

Para una buena armonización los vinos más indicados para este tipo de quesos son los espumosos como el Champagne y el Prosecco; los vinos blancos ligeros y aromáticos como el Sauvignon Blanc, Albariño, Chablis, Gewürztraminer, Riesling, Torrontés, Vino Verde o Pinot Grigio; los vinos tintos ligeros como un Pinot Noir, un Beaujolais o un Gamay.

San Michele Appiano Pinot Grigio - 750 ml
  • 14.00
  • 75cl
  • Color amarillo palido
  • Maridaje con pescado, sopas de pescado y mariscos.
  • Vino intenso cremoso.

Quesos Semiblandos

Los quesos semiblandos pueden tener la cáscara seca o suave pero levemente pegajosa, dependiendo de cuántas veces se lavan con agua, sidra u otros líquidos. Su pasta es poco húmeda, maleable, cremosa. Entre los más conocidos están el Edam, el Gouda, el Gruyère, el Raclette, el Havarti y el Maasdam.

Para esta combinación, lo que vale es el equilibrio entre los sabores dulces de los quesos con el dulzor de algunos vinos blancos y el afrutado de algunos tintos.

Los vinos más indicados para los quesos semiblandos son los vinos blancos ligeros y aromáticos como Albariño, Riesling, Chardonnay (sin madera), Gewürztraminer, Moscato, Pinot Grigio o Vino Verde; los vinos tintos ligeros o medianos afrutados como el Merlot (sin madera), el Beaujolais o el Dolcetto y los vinos tintos ligeros como Beaujolais, Pinot Noir o Gamay.

Oddero Dolcetto D'Alba 2017
  • Rossi
  • Dolcetto d'Alba DOC
  • Piemonte
  • DOC

Quesos duros

Los quesos duros a menudo son prensados y cocidos, donde la corteza puede ser muy áspera y de color intenso. La masa, además de quebradiza, tiene muy poca humedad. Los buenos ejemplares pueden envejecer y perfeccionar sus sabores. Entre los quesos duros encontramos el Grana Padano, el Parmigiano Reggiano, el Cheddar madurado, el Emmental, el Gruyère y el Manchego.

El cuerpo de los vinos cuenta bastante en esta combinación. Además, debemos encontrar el equilibrio entre los sabores fuertes de los quesos y de los vinos.

Los vinos más indicados para los quesos duros son los espumantes de peso, más estructurados y, preferiblemente, elaborados por el método tradicional como los italianos Franciacorta, el Champagne o el Prosecco; los vinos tintos encorpados como Malbec, Bordeaux, Priorat, Chianti, Cabernet Sauvignon, Syrah o Tempranillo y los vinos fortificados como Jerez, Madeira, Pedro Jimenez, Sauternes u Oporto.

Hacienda Zorita Natural Reserve Syrah Vino tinto - 750 ml
  • Origen: Vino de la Tierra de Castilla y León
  • Tipo de uva: 100% syrah
  • Capacidad: 750 ml.
  • Maridaje: Ideal para acompañar platos de caza, estofados, carnes asadas, ibéricos y queso de oveja curado.
  • Temperatura de servicio: 16º C

Quesos Azules

En los quesos azules la curación es realizada por mohos que se desarrollan en las perforaciones hechas al queso. Su textura es húmeda y sus sabores son intensos. Los niveles de sal son muy elevados. Entre estos quesos encontramos el Roquefort, el  Cabrales y el Gorgonzola.

Para esta combinación, lo más indicado es conseguir una armonización por contraste, donde la sal de los quesos y la dulzura de los vinos se entrelacen.

Los vinos más indicados para los quesos azules son los fortificados como el Jerez, Pedro Jiménez, Tokay, Madeira, Oporto y Sauternes.

KULONLEGESMINOSEGI ASZU 6 PUTTONYOS 1972, Tokay
  • Buen estado de conservación
  • Formato : 0.50 l
  • Vino blanco dulce
  • Tokay

Consejos importantes para el maridaje entre quesos y vinos

Compre los quesos cerca de la fecha del evento.

Sáquelos de la nevera por lo menos 1 hora antes de servirlos.

En el verano elige los quesos más ligeros y frescos mientras que en el invierno, debes elegir quesos más fuertes y de sabores intensos.

Dispón un cuchillo para cada queso para no interferir en los sabores.

Utiliza tablas de madera o vidrio.

Si vas a servir más de un tipo de vino, comienza con los más ligeros y frescos hasta llegar a los más encorpados y dulces.

Sirve el vino a la temperatura adecuada y utiliza las copas apropiadas para cada tipo de vino.

Estaremos encantados de escuchar lo que piensas

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