Cómo lograr un maridaje perfecto entre el vino y la comida

Si es bueno compartir una copa de vino con unos amigos, aún es mejor si lo bebemos acompañando un delicioso plato. Pero lograr un maridaje perfecto entre el vino y la comida no es muy fácil que digamos.

Existen algunas pautas que, si se siguen de la forma más correcta posible, conseguirás excelentes resultados. Para lograrlo debes tener en cuenta los efectos que la comida causa en el gusto del vino y viceversa.

Rebajas
Cinzano Asti D.O.C.G. (1 x 0.75 l)
  • Rico aroma de vino revela tonos de acacia en floración, matices de salvia, melocotón, melón, vainilla y flores
  • El sabor del vino es dulce, fragante, suave y persistente
  • Con una suave textura con burbujas delicadas
  • Las uvas se cosechan en un grado de madurez completa

Los siguientes párrafos compartimos contigo varias indicaciones que son fundamentales a la hora de armonizar los vinos y la comida para que tus cenas se caractericen por unos maridajes acertados.

maridaje perfecto

CÓMO MARIDAR VINO Y COMIDA

Comencemos por lo más básico, dándote algunas reglas generales para una buena armonización, teniendo en cuenta las interacciones entre vino y comida, dejando para adelante otras más específicas y complejas.

Maridajes teniendo en cuenta los diferentes estilos de vinos:

  • Vinos Espumantes y Frizzantes armonizan con las entradas más diversas y, dependiendo de la dulzura del espumante, con algunas frutas y postres.
  • Vinos Blancos y Rosés armonizan con ensaladas, carnes de aves, pescados y mariscos, masas a la salsa blanca y con quesos frescos.
San Michele Appiano Pinot Grigio - 750 ml
  • 14.00
  • 75cl
  • Color amarillo palido
  • Maridaje con pescado, sopas de pescado y mariscos.
  • Vino intenso cremoso.
  • Vinos Tintos armonizan con carnes rojas, pastas con salsa roja y con quesos duros.
  • Vinos Dulces y Fortificados armonizan con los postres en general y con los quesos azules.

Aunque estas indicaciones te sean útiles, es importante que sepas que no se han tomado en cuenta una serie de factores para la realización de armonizaciones más específicas.

Un buen ejemplo de ello, es la combinación de vinos tintos con carnes rojas. Esta es una sugerencia muy básica, ya que existen diferentes cortes y preparaciones de carnes, así como existen innumerables estilos de vinos tintos, de características bien distintas.

Para que el maridaje sea perfecto a continuación te comparto algunas orientaciones más específicas:

Teniendo todo lo anterior en mente, es hora de profundizar un poco más en el concepto de maridaje y crear interacciones entre vinos y comidas más complejas.

INFLUENCIA DE LA COMIDA E INTENSIDAD DE SABOR

Usaremos de nuevo la carne roja y el vino tinto como ejemplo:

Si vas a poner un plato de pasta con una salsa de carne molida, albóndigas o una carne guisada no muy condimentada, serán carnes no muy pesadas y sus sabores no serán muy intensos. En este caso lo más aconsejable sería servir un vino tinto igualmente ligero, de sabor no muy intenso como un Pinot Noir o un Merlot.

Por otro lado, si pones una chuleta grillada o unas costillas asadas con una capa de grasa jugosa y gruesa, se incrementa la influencia de la carne por la intensidad de su sabor. Para un buen maridaje, las mejores opciones sería servir un Cabernet o un Syrahs.

Esta misma lógica puede aplicarse a los vinos blancos. Un pescado crudo o a la parrilla, será más ligero y menos intenso en sabor que un camarón o una langosta.

PLATOS SALADOS Y PLATOS DULCES

La sal es un ingrediente que combina muy bien con la mayor parte de los vinos. Generalmente suaviza algunos de los ingredientes más difíciles de armonizar, como son los huevos y las setas.

Cuando combinamos el vino con un plato salado, sentimos que la bebida se vuelve más agradable a nuestro paladar, lo notamos menos amargo y menos ácido.

Hacienda Zorita Natural Reserve Syrah Vino tinto - 750 ml
  • Origen: Vino de la Tierra de Castilla y León
  • Tipo de uva: 100% syrah
  • Capacidad: 750 ml.
  • Maridaje: Ideal para acompañar platos de caza, estofados, carnes asadas, ibéricos y queso de oveja curado.
  • Temperatura de servicio: 16º C

En cambio, para la mayoría de los vinos, principalmente los secos, el dulzor de la comida puede hacer que lo note desagradable. Los platos dulces pueden enmascarar el sabor afrutado de un vino y elevar su sensación de acidez, además de hacerlo sentir más amargo y hacer más presente el alcohol.

Para armonizar con los platos dulces, lo ideal es que el vino tenga un nivel más alto de dulzor.

PLATOS CON NIVELES ALTOS DE ACIDEZ

Así como la sal, la presencia de acidez en la comida es beneficiosa para el maridaje con los vinos. Sin embargo, es importante que la armonización sea con vinos igualmente ácidos. En caso contrario, el vino parecerá aburrido y sin vida. La acidez de los alimentos es equilibrada con la acidez del vino, suavizando su efecto.

La dulzura y el sabor afrutado de un vino se resalta cuando se combina con platos más ácidos.

PLATOS CON GUSTO PICANTE

Los platos picantes pueden sentirse más ardientes al combinarse con el alcohol de los vinos. Los vinos pueden llegar a ser más amargos y ácidos a pesar de tener sabores afrutados.

Los platos picantes pueden ser armonizados con vinos de bajo contenido de alcohol, con mayor dulzura y sabores afrutados. En el caso de los tintos, lo ideal es optar por los que tengan bajo nivel de taninos.

KULONLEGESMINOSEGI ASZU 6 PUTTONYOS 1972, Tokay
  • Buen estado de conservación
  • Formato : 0.50 l
  • Vino blanco dulce
  • Tokay

PLATOS CON NIVELES ALTOS DE GRASA

Las comidas más grasientas pueden sentirse mejor en el paladar si se combinan con vinos de alta acidez. La acidez neutraliza una buena parte de la grasa, limpiando el paladar y ofreciendo una sensación más agradable. A su vez la grasa también ayuda a suavizar los taninos de los vinos tintos, haciéndolos menos secos y astringentes.

Los platos más difíciles de armonizar son aquellos con altos niveles de azúcar y picante. Mientras que los más fáciles son aquellos con buenos niveles de sal y acidez.

Las orientaciones anteriores pueden ser consideradas como el punto de partida para que comiences a maridar vinos y comida. Es importante que no te vayas a quedar atrapado con estas indicaciones. Lo mejor es que descubras cual es la combinación que más te agrada. Prueba diferentes combinaciones, arriésgate y, lo más importante, pasa un buen rato en mejor compañía.

Ten en cuenta que cada persona percibe los gustos de forma distinta. Un plato puede ser más picante, más ácido o más amargo para una persona que para otra. Respetar los gustos personales también es importante. Si no te gusta cierto plato, no será el vino el que te hará cambiar de opinión.

Estaremos encantados de escuchar lo que piensas

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